Hace medio siglo que la Cofradía de «escudellaires«de Andorra la Vella nos prepara una popular sopa de cocido, llamada escudella,  coincidiendo con la festividad de San Antonio Abad, cada 17 de enero.

La historia viene de lejos.

Esta tradición de la capital, empezó en 1970 cuando los «Tons» (Tonis), un grupo de amigos residentes en la avenida Meritxell y que celebraban la onomástica el día de San Antonio Abad, decidieron organizar la fiesta conjuntamente. Con la colaboración de varios vecinos, decidieron ofrecer su suculenta sopa a todos los ciudadanos que pasaran por la avenida.

Hoy, la tradición pervive con más fuerza que nunca, y tan sabrosa como siempre.

La tarde anterior a la fiesta, la Cofradía de escudellaires, prepara los ingredientes necesarios:

120 kg de morcilla, 80 de butifarra blanca, 90 de bringuera (embutido típico andorrano) y de careta de cerdo, 60 de ternera, más de 50 kg de gallina, 200 kg de patatas, 30 kg de arroz y de fideos, unos 40 kg de puerro y de apio, 20 kg de judías y de garbanzos y 30 kg de zanahorias, 65 kg de col y 40 de calabaza.

Las ollas, empiezan a hervir a primera hora de la mañana de cada 17 de enero. Se preparan unas 4.500 raciones de cocido, que se acompañan con 100 kg de pan moreno, 140 litros de vino tinto y 160 roscones de San Antonio.

Actualmente, la escudella se reparte en la Plaza Guillemó, en pleno Centro Histórico de Andorra la Vella.