Esta es la llave de hierro medieval que sirve de inspiración a una colección de joyas creada por Pons & Bartumeu con el nombre de La Margineda, Medieval jewels Andorra 1315. La llave, datada de principios del siglo XIV, fue encontrada el Yacimiento de La Margineda y forma parte de los objetos descubiertos en las diversas campañas de investigación impulsadas por Molines Patrimonis.

La Margineda, Medieval jewels Andorra 1315. Incluye distintas piezas, como anillos y colgantes de diferentes tamaños. Están realizadas en metales como la plata o el oro rosa. Algunas también incluyen diamantes blancos o marrones, y se pueden adquirir a partir de 188 euros.

El yacimiento se encuentra situado en unos terrenos propiedad de la familia Cardelús-Maestre. Desde el año 2007 Molines Patrimonis financia las diferentes campañas de excavaciones que se llevan a cabo. También desde el año 2010, cuenta con la ayuda del Govern d’Andorra.

El conjunto arqueológico ocupa un área de más de 4.000 metros cuadrados, de los que 1.500 ya se han excavado.

La Llave

Esta llave, a pesar de ser un objeto con más de 700 años, tiene un diseño absolutamente actual y contemporáneo. Los dientes, artísticamente y delicadamente cinceladas, la argolla y la cadena de la que colgaba forman un conjunto de una inusitada armonía y belleza.

Este objeto singular ha servido para despertar la creatividad de los orfebres de Pons & Bartumeu y da pie a la edición de una línea de joyas inspiradas en esta pieza única.

Yaciemiento de la Margineda.

En los últimos años, se han ido descubriendo diversas fases constructivas. La más antigua es del período del Bronce antiguo, hace unos 4.200 años, documentada con restos de hábitat y con materiales cerámicos.

La segunda época de ocupación de este espacio, poco clara, fecha de la antigüedad tardía, entre los siglos V y VII. La tercera correspondería a una primera ocupación medieval, que podemos situar entre los siglos VIII y X. La cuarta, y principal, está fechada entre los siglos XI y XIII.

Una fase posterior, de entre mediados del siglo XIII y el siglo XIV, supondría la ampliación de las estructuras del sector norte del yacimiento, hasta el momento de su abandono.