Hay que buscar las raíces de la cocina andorrana en la manera de vivir de los habitantes del país hasta el comienzo del siglo XX.

Los andorranos poseían, de hecho, una riqueza casi única: los rebaños de vacas y de ovejas y los pequeños animales domésticos. Uno de los alimentos de base era, pues, la leche y sus derivados, esencialmente el queso, las variedades eran en otros tiempos numerosas; uno de los más apreciados y que aún se sigue elaborando es el queso de tupí.

En cuanto a las verduras y hortalizas, uno de los platos más típicos es el trinchado, que se prepara con col verdial, patatas y unas torreznos de tocino o un arenque. La col, sobre todo la de repollo, es muy apreciada también en la escudilla, aunque puede ser sustituida por las habas o los guisantes secos, por la judía verde o por las espinacas salvajes o sarros.

La mayoría de las casas tenían gallinas que les proporcionaban huevos y carne para hacer caldo. También solían tener conejos y, en el caso de las más acomodadas, palomas. El animal por excelencia, sin embargo, era el cerdo. Con la matanza del cerdo, normalmente durante el mes de diciembre, las casas andorranas obtenían una gran variedad de embutidos y de carne confitada o salada. Entre los embutidos destaca la donja, la bringuera, los bulls, el salchichón y las morcillas; otra come apreciada era el jamón, con el que se elaboran todavía hoy las pinchos con miel.

Hasta mediados del siglo XX, la caza tenía una importancia considerable, dado el equilibrio relativo que se mantenía entre el volumen de caza y el número de cazadores. Los civets de jabalí, de rebeco y de liebre, guisos con vino y chocolate, y los arroces con ardilla son sin duda los más conocidos. En cuanto a la pesca, se puede saborear la trucha a la andorrana, que se prepara con almendras. Los bosques y los prados ofrecen una gran variedad de setas, que se pueden comer a la brasa, en tortilla o guisos, como acompañamiento. Podríamos citar todavía muchos otros platos, sencillos pero sabrosos: las tortas, las ensaladas de xicoies o de lechuga de fuente, los tornillos, el bacalao …